|
|
 
El
interés por el cambio tecnológico ha venido creciendo
de manera explosiva en la última década. La política
industrial, tanto en los países desarrollados como en los
países en vías de desarrollo, incluye cada vez más
explícitamente el componente tecnológico. Por esta
razón, los estudios de prospectiva tecnológica se
están convirtiendo en un pre-requisito para la planificación.
Se imponen entonces dos preguntas: Cuán confiables son
los estudios de prospectiva tecnológica? Cuán útiles
son como guía para las estrategias de desarrollo?
La
experiencia pasada es muy desigual. En general, parecería
existir una brecha entre la capacidad para extrapolar las líneas
de avance en el campo propiamente tecnológico y la de predecir
ritmos de difusión en el aparato productivo. Esta brecha
es más amplia mientras más joven sea la tecnología
en cuestión y se va cerrando a medida que avanza el proceso
de difusión, cuando los factores económicos y sociales
han tenido oportunidad de manifestarse, haciendo visibles los
criterios de selección.
En
efecto, el mundo de lo técnicamente posible es mucho más
amplio que el de lo económicamente rentable y mayor que
el de lo socialmente aceptable. Y estos dos últimos tampoco
coinciden. Esto podría significar que la prospectiva tecnológica
pura es de utilidad limitada para guiar políticas de desarrollo.
Se hace necesario explorar el campo tecnológico con miras
a identificar las líneas de fuerza económico-sociales
que impulsan y moldean la dirección del desarrollo técnico,
así como la forma en que este influye sobre la economía
y la sociedad. Esa es la intención de este trabajo.
La
sección introductoria presenta un conjunto de categorías
para abordar el análisis del cambio tecnológico.
Seguidamente, en la segunda parte, se desarrolla la hipótesis
de la conformación y difusión de sucesivos "paradigmas
técnico-económicos", cuya cristalización
conduciría a un cambio de rumbo en la evolución
del conjunto de las tecnologías de un período, llevando
a profundos cambios estructurales en el aparato económico.
La sección tercera analiza la forma como dicho proceso
de cambio estructural exige transformaciones igualmente profundas
en la esfera socio-institucional.
En
base a este modelo general de análisis, se sugiere que
nos encontramos en un período de transición tecnológica
global, portador de nuevas oportunidades para delinear estrategias
de desarrollo. El aprovechamiento de esas oportunidades dependería
de la comprensión de los rasgos que definen el nuevo paradigma
tecno-económico, el cual en este caso estaría conformado
alrededor de la microelectrónica. La sección cuatro
analiza algunos de esos rasgos, indicando la manera especifica
como tienden a reorientar la evolución tecnológica
en productos, procesos de producción y formas organizativas
de la empresa. Luego, en la sección cinco, se explora el
impacto que tendría ese modelo tecnológico dominante
sobre el desarrollo de otras nuevas tecnologías, concretamente
en energía, materiales y biotecnología. Por último
se discuten algunas de las implicaciones del nuevo paradigma para
las estrategias de desarrollo.
|