INTRODUCCION
A modo de Resumen Ejecutivo
Este ensayo examina las tendencias actuales de la globalización y de la difusión tanto de la revolución de las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) como de su paradigma, para proponer una visión de futuro exitosa y socialmente equitativa para América Latina, basada en rasgos compartidos y capaz de abarcar al mismo tiempo toda la diversidad de sus países. Se espera proporcionar los fundamentos para la realización de investigaciones ulteriores profundas así como promover un debate serio y amplio alrededor del tema.
La propuesta se organiza sobre el trabajo de la autora acerca de la difusión de las revoluciones tecnológicas, sobre la manera como las tecnologías y las capacidades tecnológicas determinan el potencial de crecimiento y sobre la manera como los contextos tecnológicos mundiales cambian las ventanas de oportunidad para el desarrollo de países y regiones.
Constituye una proposición en respuesta a la preocupación creciente entre los latinoamericanos sobre la dificultad de emprender un camino de desarrollo dinámico si no se cuenta con un sentido de dirección acordado. Los precios crecientes de las materias primas sin duda han ofrecido el combustible para retomar un ritmo mayor de crecimiento, pero las capacidades tecnológicas no están creciendo al mismo ritmo y aun persisten desigualdades muy profundas –más hondas incluso que en la década de 1970. La región está tomando conciencia de la necesidad de contar con bases más sólidas para llegar a tener una fuente más estable de crecimiento económico y de potencial para el desarrollo social.
Dado el fuerte sesgo asiático del actual proceso de globalización, es muy importante identificar áreas con potencial tecnológico donde América Latina tenga una ventaja comparativa respecto a Asia. En términos bastante simplificados se puede considerar a Asia como un continente muy densamente poblado con una dotación relativamente pequeña de recursos naturales, a diferencia de América Latina, muy rica en recursos naturales y con una densidad poblacional mucho menor. Estas condiciones le dan a Asia la ventaja en cuanto a las industrias de fabricación (ensamblaje) intensivas en trabajo, mientras que en América Latina favorecen a las industrias de procesos basadas en recursos naturales. Como la región es extremadamente diversa en cuanto a la dotación de esos recursos, esta dirección general podría permitir y de hecho requiere especializaciones diferenciadas.
La fabricación no debería –y no podría- abandonarse, pero el grueso podría se reforzar en áreas o bien orientadas al servicio de las industrias de procesos (aguas arriba y aguas abajo) o bien dirigidas hacia nichos de alto valor y bajo volumen de producción, aprovechando la híper-segmentación de los mercados característica de la ola de globalización actual, moldeada por el paradigma de las TIC. Por supuesto, en países más grandes como Brasil o México la fabricación por volumen deberá hacerse competitiva mediante el apalancamiento, el mercado doméstico o la incorporación de rasgos tecnológicos específicos.
La adquisición de capacidades en las industrias basadas en recursos naturales asociadas con la biotecnología y la ciencia de los materiales tiene la ventaja de preparar el terreno para el posicionamiento adecuado en las tecnologías posibles de prever como parte de la nueva revolución tecnológica: biotecnología, nanotecnología, nuevos materiales y energías. Más adelante se propone un esfuerzo focalizado para asegurar esa preparación.
Las industrias de procesos de ordinario no son intensivas en mano de obra y tienden a requerir una alta proporción de personal calificado y altamente calificado. Esto significa que aunque puedan contribuir al crecimiento económico y al enriquecimiento en cuanto al capital humano y técnico –ambos cruciales para dar un salto adelante en el desarrollo (catching-up)- no son suficientes para reducir el abismo entre ricos y pobres, ni para eliminar el desempleo y superar la pobreza. Tampoco se puede confiar en el efecto del ‘goteado’, el cual ha sido tan cuestionado por la experiencia histórica. Esto sugiere la necesidad de emprender acciones en favor del desarrollo en dos direcciones: ‘desde arriba’ y ‘desde abajo’. Por lo tanto, esta propuesta supone lo que podría llamarse un modelo dual integrado.
La mitad de la estrategia de desarrollo a promover ‘desde arriba’, ya delineada, apunta a lograr la competitividad en los mercados mundiales para llegar hasta la frontera tecnológica en ciertas áreas y procesos e incluso tomar la delantera (forging ahead), especialmente mediante alianzas con empresas globales. Por su parte, la mitad de la estrategia ‘desde abajo’ actúa directamente en cada porción del territorio, en los niveles municipal y local identificando, promoviendo, facilitando y apoyando las actividades de creación de riqueza dirigidas al mercado más adecuado: local o regional, nacional o global. Estas tenderán a ser “conglomerados” especializados dirigidos hacia mercados de nicho basados en las ventajas locales.
Como se discutirá más adelante, las dos mitades de la estrategia dual son facilitadas por las nuevas condiciones globales. La mitad donde se actúa ‘desde abajo’ se dedicará a la reducción de la pobreza y la mitad donde se actúa ‘desde arriba’ se dedicará a la activación y fortalecimiento de los motores de crecimiento de la economía proporcionando, por lo tanto, los recursos para dar viabilidad a ambas mitades.
La estrategia dual no puede ser implementada exclusivamente por el mercado, pero tampoco puede ser impuesta eficazmente por el gobierno, mucho menos en el paradigma actual, el cual requiere innovación constante y flexibilidad ante los cambios en el contexto. Este modelo sólo puede funcionar adecuadamente como resultado de una visión compartida socialmente, donde los diversos agentes de cambio actúen de manera autónoma en las direcciones acordadas, integrados por un gobierno activo con un marco institucional adecuado y efectivo. Su implementación requerirá un proceso de construcción de consensos donde se involucre a las empresas, el gobierno, las universidades y la sociedad, seguido por las medidas políticas adecuadas para inducir y facilitar el comportamiento del mercado en las direcciones acordadas.
Para preparar la presentación de esta estrategia, comenzaré con la interpretación del modelo de Sustitución de Importaciones de Raúl Prebisch, considerándolo como una estrategia suma positiva exitosa dentro de una ventana de oportunidad muy específica, lo cual asoma la necesidad de identificar la naturaleza de la ventana actual. Con esto en mente, la siguiente sección examina la globalización como un elemento intrínseco al paradigma de las TIC y particulariza tres procesos de híper-segmentación con fuerte influencia en el espacio de oportunidades. A continuación se presentan los grandes rasgos del modelo dual, identificando las direcciones generales de la especialización de las industrias de procesos basadas en recursos
naturales, teniendo en cuenta tanto la necesidad urgente de combatir la pobreza como el auge asiático. En las siguientes tres secciones se analizan en detalle las tres híper-segmentaciones clave –de los mercados, las cadenas de valor y las tecnologías- considerando cómo cada una de ellas define espacios de oportunidad en las dos direcciones de la estrategia propuesta. En la siguiente sección se muestra cómo la especialización basada en los recursos naturales puede también preparar el terreno de manera efectiva para la inserción exitosa en lo que parece ser la próxima revolución tecnológica. A continuación se discuten brevemente las teorías acerca del desarrollo basado en los recursos naturales y cómo las condiciones actuales crean una ventana de oportunidad para emprender ese camino hacia el desarrollo. La sección termina sosteniendo la necesidad de revitalizar el rol del gobierno como constructor de consensos y como facilitador proactivo de la estrategia en sus dos componentes.
Aunque esta discusión se sirve de los trabajos de la autora sobre los patrones recurrentes en la difusión de las revoluciones tecnológicas, no es posible presentar en este breve trabajo un resumen de esos patrones o pasar revista al significado de los conceptos y la terminología. Para los propósitos actuales se espera sean suficientes las explicaciones sucintas proporcionadas aquí.1 Más aún, se recomienda al lector considerar este escrito como un ensayo más que como un artículo de investigación, una propuesta sustentada por una visión del mundo particular más que un análisis empírico del contexto o de la viabilidad. Está destinado a abrir –más que a clausurar- un debate necesario. |